Herminia Rojas · Trabajadora social, 60 años, Ushuaia, Tierra del Fuego
- Muchos años en el sistema de salud provincial, en centros de salud y en programas sociales.
- No atendió casos de comercio sexual; hizo una capacitación sobre delitos contra la integridad sexual.
- Transcripción editada: se corrigieron ortografía y puntuación y se quitaron muletillas, sin cambiar lo que se dijo.
Bueno, le comento. Es sobre cuáles son las miradas de los trabajadores sociales o qué conocimientos hay. Es para, más o menos, investigar qué es lo que conocen los profesionales al respecto. Entonces, para comenzar, preguntarle: ¿qué edad tiene usted, en qué área se desempeña, en qué año [se] recibió y en qué institución?
Bueno, te comento más o menos cómo fue mi trayectoria profesional. Mi nombre es Herminia Rojas, tengo 60 años. Actualmente estoy trabajando en el Ministerio de Salud. Siempre trabajé en el Ministerio, pero en distintas dependencias. A partir del 2017 empecé a trabajar en Prestaciones Médicas y Programas Sociales. Sí, hoy como trabajadora social no tengo ningún cargo desde esa fecha. Y anteriormente trabajé relacionada a la salud en los centros de salud; sí, fui partícipe del programa de Envejecimiento Saludable, he sido integrante de capacitadores de familiares con la enfermedad de Alzheimer. Sí, fui también parte integrante del Taller de la Memoria y [de] distintas actividades que se fueron haciendo en los barrios donde me tocó trabajar en comunitario.
Estudié en la Universidad de Lomas de Zamora y me recibí en el 2008. Sí, y acá se recibieron como 80 profesionales a nivel provincial, tanto [en] Río Grande, Tolhuin y Ushuaia, licenciados en Trabajo Social. Anteriormente, esta carrera se abrió acá como una carrera terciaria en el número 11, que funcionaba con otras carreras. La carrera de Técnico en Minoridad y Familia no está más, pero sí se está haciendo a nivel profesional, a nivel licenciatura, sí, porque tenemos una ley, vos sabés muy bien, estás al tanto de la ley, la ley nacional 27.072. Es la ley de profesionalización de Trabajo Social, sí. Lo que busca esa ley es la jerarquización, no tanto que se abran carreras terciarias, que no te llevan [a] nada, sí que se profesionalicen. De hecho, todos los trabajadores sociales recibidos, tanto universitarios como licenciados en Servicio Social, también tienen que matricularse. Sí. Hay distintos colegios en cada provincia, y acá en la provincia tenemos el Colegio Profesional de Trabajadores Sociales, que funciona hace años, si bien en principio fue bajo otro nombre, sí.
Ahora, a partir de la promulgación, de la sanción de esa ley, la 27.072, y la 11.065 acá provincial, se denomina Colegio; digo, sí, es la profesionalización. Y tenemos ese colegio, que funciona en las tres sedes. Sí, bueno, tres sedes, digo, en las tres localidades. Primero, dependiendo de la convocatoria para presidente y el Consejo Directivo. Actualmente la presidencia reside en Río Grande y la vicepresidencia está en Ushuaia, y así se van alternando cada dos y cada cuatro. Creo que es cada cuatro años. Cada cuatro años, sí. Entonces, lo que busca el colegio, digo, es justamente tener contención de los profesionales, matricularlos. Y también, si algún colega llega o busca trabajo, también hacemos ese tipo de... Se hace. Digo, no "hacemos", sino que yo ya no formo parte. Se hace ese tipo de trabajo, de guiarlo para que empiece a trabajar en cualquier dependencia de salud o provincial, ya.
¿En el área de salud tuviste alguna aproximación con sujetos que ejerzan la prostitución? ¿Trabajo sexual? No sé cómo, ¿cómo lo llamás?
Yo concretamente no he abordado ningún tipo de esos casos.
Ajá.
Del 2004 al 2017, que estuve en los centros de salud, no he abordado ese tema. Sí. Siempre se abordó por otros temas de salud: vejez, desnutrición, madres solas, personas sin trabajo, personas que habían quedado prácticamente sin protección. Se ha hecho trabajo con Salud Mental y se han articulado esos trabajos con Desarrollo Social, lo que es actualmente Protección Integral de los Derechos del Niño y Familia. Claro. Después se trabajó también con algunos casos puntuales, un par de casos re graves, con el Juzgado de Familia.
En Desarrollo Social, con la parte de Protección. A veces nosotros hicimos el trabajo directamente desde el centro de salud, por algún caso puntual que llegó al centro de salud y como que no tenemos tiempo, ponele. Suponete que el caso te llega un día jueves, viernes; si no tenés tiempo como para llevar[lo] a Protección hasta que ingrese [por] mesa de entrada, entonces directamente hacíamos el ingreso desde el juzgado. O sea que tenemos también competencia desde el juzgado para que las actuaciones sean lo más rápidas posible y esas personas sean protegidas justamente si el fin de semana [queda] descubierto.
Yo sé que hay algún colega que debe estar trabajando, pero, ¿viste? Acá, como siempre, todo tratan de esconder, no quieren. O sea, está todo politizado, claro, y es lamentable. Sí, los trabajadores sociales estamos bajo, a ver, bajo las direcciones, o verticalistas, ¿no es cierto?, verticalistas, que de ahí no te podés salir. Por ejemplo, yo en mi trabajo había propuesto, porque yo cuando ingresé, ingresé bajo un pedido. Sí, porque no tenían trabajador social. Ese [es] el área, el área, mirá, fijate vos, Prestaciones Médicas, que tiene que ver con toda la atención, o sea, todo lo que tiene que ver [con] la cobertura de salud para la gente que no tiene obra social y gente que tiene pensiones nacionales, y además dice Programa de Prestaciones Médicas. El programa en sí se llama Programa Incluir Salud. Claro, es federal, programa federal Incluir Salud. Fijate vos, si te metés en la página web, fijate las acciones que se pueden llegar a hacer. Entonces yo me leí las acciones que se pueden llegar a hacer. Lamentablemente, la directora que tenemos actualmente, que es Sandra Bustos, que le voy a dar el nombre, no me ha permitido; a mí me ha rechazado como cuatro propuestas que yo le acerqué. Que no, que yo pierdo tiempo en eso, porque tengo que hacer eso, que cada ente, que cada dependencia se haga cargo de lo que tiene que hacer.
O sea, fijate vos, muy cerrada en su postura. Es docente, es médica, pero nunca ejerció. O sea, no voy a hablar mal de ella, pero bueno, nunca ejerció, siempre hizo la tarea administrativa. Vos fijate: siendo médica, que nos hacen falta médicos, tendría que estar en los consultorios, ¿no es cierto? Atendiendo gente, y así como muchos otros. Nosotros somos trabajadores sociales, estamos en la parte social, recibiendo toda demanda que nos llegue, de todo tipo. Entonces, ese programa nacional que es tan hermoso, está muy bien hecho, pero es de pantalla, porque no se cumple nada de lo que se está haciendo. Eso sí, para los números: ¿cuánto se gasta?, ¿cuánto debe gastarse?, ¿hay que recortar el gasto para eso? Sí, son número uno para los números, sí, pero para lo social no quieren saber. O sea, no es que no quieren saber, sino que vos objetás algo: "¿Por qué hacés lo que hacés?". Ahora, si vos llegás a hablar con los chicos de Servicio Social, que son los colegas del servicio social del hospital, si vos conocés a alguien o tu hermana conoce a alguien, que también se enganche; y si no, yo te puedo dar una referencia. Pero también están politizados, están politizados, la mayoría de los profesionales están politizados. Yo no soy partidaria de este gobierno, ni de ningún otro. Soy libre.
Quisiera que piensen de esa forma. O sea, cuando hay que repartir el recurso, va a depender siempre del que menos tiene, y hay que dar. Sí, hay que darle, pero no perpetuar en el dar, sino decirle: "Mirá, vamos a hacer una cosa: te vamos a dar esta vez, y la próxima vez andá buscando trabajo o hacete un curso, y podés ser cuidador domiciliario o acompañante terapéutico. Y podés ser monotributista". Sí. En ese sentido, yo en mi trabajo no tengo cargo, te dije desde un principio. Sí trabajo con pacientes de la tercera edad, de la cuarta edad, con familias, con niños que necesitan cuidados domiciliarios o requieren alguna atención de acompañamiento terapéutico. Ahí trabajamos con Salud Mental.
¿Salud Mental del hospital o Salud Mental del Ministerio de Salud?
Sí.
En el caso de que llegaras a tener contacto con personas que ejerzan la prostitución, a la hora de hacer la intervención, ¿cómo lo categorizarías o cómo intervendrías?
En ese caso, si yo llego, como mi institución no es competente en esa materia... Pero sí, nosotros como profesionales tenemos que denunciar eso; o sea, no denunciar para que la persona quede aislada, sino hacer la articulación con la institución que corresponda para que se pueda trabajar y se capte a esa persona bajo esa protección que tiene la persona, sí. O sea, una persona que está siendo vulnerada de esa manera y está siendo manipulada o puede tratarse de trata de personas, no la podés dejar sola. Ya con el relato te está diciendo algo. Entonces uno tiene que trabajar, creo, con otros trabajadores sociales, con un psicólogo, hacer la consulta a ver cómo podemos hacer, directamente, o dirigirse al Consejo de la Mujer, a la policía femenina. O sea, hay policía que tiene todos los recursos, todos los recursos humanos que trabajan con la persona, sí. O sea, guiarla de alguna manera para que haga la denuncia. ¿Y si hay alguien con esa persona? Prestar atención: puede ser que la persona no pueda moverse, no pueda hablar, esté cohibida o inhibida de moverse. Ahí hay que prestar atención, o sea, no dejarla, sino dar aviso inmediatamente. Yo digo aviso o denuncia inmediatamente a la institución que corresponda.
¿Y usted, en sus informes, por ejemplo, para dar aviso a otra institución, lo pondría como qué categoría? ¿Como situación de prostitución? ¿Trabajo sexual? ¿Ejercicio de la prostitución? ¿Cómo lo categoriza usted en sus informes?
Eso no me va a llegar directamente porque nosotros no tenemos consultorio, no tengo un médico trabajando conmigo. Yo estoy en la parte administrativa, pero tengo los domicilios. Si yo llegara a ir a un domicilio y me encuentro con una persona así y me cuenta, directamente se lo cuento a otro colega, a otra institución, o sea, verbalmente; después se hará lo legal. Si realmente la persona dice lo que dice, si realmente está diciendo la verdad, seguro que no se va a dudar de eso, bueno, a trabajar con otros. Porque yo, por eso te digo, no tengo experiencia en trabajar con esta persona, pero sí tengo capacitación, porque me he capacitado durante seis meses en el Instituto Juan Jara sobre Delitos contra la Integridad Sexual. Sí, sé cómo es cuando una persona... o sea, todo lo que hay que desplegar para poder ayudar a la persona. Sí. Desde cómo tomar muestras.
¿Desde una violación?
Sí, desde una violación con penetración, desde un abuso sin penetración. Sí. Entonces eso ya es más tirando al juzgado. ¿Vos sabés que nunca pude trabajar para desarrollar esos conocimientos? Me los guardé. O sea, dentro de las instituciones que me tocó trabajar, nunca pude sacar de la biblioteca, desempolvar esos conocimientos, ni siquiera en el juzgado, de lo que aprendí. Porque bueno, yo había hecho ese curso con el fin de capacitarme, pero... Trabajan, por ejemplo... Fue en Mar del Plata, y ahí en Mar del Plata hay equipos. El Consejo de la Mujer está conformado por un trabajador social, por un psicólogo, por un policía que también está formado, y el juez directamente trabaja con ellos: el juez, el fiscal o el defensor.
Y acá eso es lo que está costando. Acá en Tierra del Fuego, todo eso está en veremos. Por eso te digo, si las cosas se politizan es una vergüenza. O sea, alguien que denuncia, bueno, denuncia por ahí muchas veces el periodismo, o porque la persona fue, o ya en caso extremo... ¿Te acordás una vez? No sé si vos estuviste al tanto, hace como diez, quince años, si no es más; quince años más o menos. Había un lugar nocturno acá que se llamaba el Shake Shack, algo así. Sí, bueno, allí encontraron gente, mujeres de trata, trata sexual, trata de personas. Sí. Estaba la que las reunía, ¿cómo se le dice a esa...? Bueno, ella estuvo. Y bueno, no sé qué se hizo después. No le seguí más yo. Bueno, eso, por ejemplo, se hizo. Esa información se hizo masiva a partir de la detección. No sé si denunció la persona o es que encontraron algo, bueno, algo así. Y eso puede estar relacionado también con narcotráfico. Y acá del narcotráfico nadie quiere hablar. Yo me acuerdo una vez, saliendo de mi lugar de trabajo, vi que los que trafican droga siempre andan en un coche raro. Sí, todo polarizado. Abre la puerta. El muchacho se cruza la calle. Justo yo venía por allá. Se cruza la calle. El de la camioneta abre la puerta, le da una bolsita y este le da algo en la mano. Y era la plata. Y eso se lo dije a un pediatra que trabajó conmigo, y le digo: "¿Qué hago? ¿Hago la denuncia?". Me dice: "No te metas", dice, "porque acá es heavy". No, fijate. "No te metas en el barrio". El barrio, tremendo, se llama Monte Gallinero. El barrio ahora está más tranquilo. ¿Más? No, no pasa nada. Bueno, sí, y hicimos un montón de trabajos ahí. ¿Vos conocés ese barrio?
Yo trabajé en el cinco, en el cuatro, en el dos. En el dos trabajé mucho tiempo. En el cinco también; en el cuatro, un par de veces, porque cuando se estaba remodelando el cinco, fuimos al cuatro. Sí. Así que todo tipo de población: desde la embarazada que entra hasta aquel adulto mayor que está solo.
Pero te voy a decir algo: es como que el trabajador social después empieza a trabajar políticamente con el que le conviene, [por el] cargo. Y eso pasa en la universidad; acá en la Universidad de Tucumán, poder dar clases en una cátedra tiene que ver con convenios políticos, ya.
Qué feo. Qué feo. Ojalá que este gobierno se depure de una vez. Que se vaya. Que se vayan, por favor. Que dejen entrar a otra gente que tiene buenas ideas. Tiene muy buenas ideas. Yo no voto a este gobierno hace un montón de tiempo. Siempre estoy del otro lado, a ver, queriendo que la Argentina cambie. Y ahora mirá, el 120, el 140% de inflación. ¿Quién lo aguanta?
¿Y ustedes como profesionales? No sé, con respecto al trato, a la suba de sueldos...
Subidas de sueldos, está bien, porque hay paritarias, siempre están peleando los compañeros. Bueno, si se logran los aumentos, diez mil, veinte mil, bueno, siempre está el aumento. Pero con respecto al trato, hay mucho que desear. Hay mucho que decir de los profesionales médicos. Los profesionales médicos no valoran el trabajo nuestro, más especialmente la mujer que está bajo la dirección, que actualmente es mi directora; ella es directora general, y el otro es director. Hay un hombre que es director. Los dos son tal para cual: no valoran, han menospreciado el trabajo social, andan diciendo que los trabajadores sociales del servicio social no saben hacer los informes. ¿Por qué? Porque ellos quieren que los informes salgan como ellos quieren. Sí, y los informes salen a partir de la entrevista con el paciente o con la persona, de lo que le está pasando a la persona. Muchas veces a mí me han dicho: "No escribas tanto, no pongas esto". Y le digo: "¿Vos estuviste en ese lugar? ¿Sabés qué pasa?". Yo me planto y le digo: "Vos no vas a decir lo que yo tengo que decir, y vos no vas a decirme lo que yo tengo que poner, lo que tengo que sacar". En todo caso, podría agregar algo más, como un llamadito, una posdata o un asterisco.
Y aclarás.
Claro, pero le digo: "No voy a sacar".
Pero hay que plantarse, porque ellos están parados sobre las bases, que somos nosotros. Nosotros estamos dentro de la trinchera. Gracias a nosotros su gestión puede llegar a salir, porque vos imaginate si explota la sociedad, si explota lo social, o aquel paciente que no es atendido: fueron ellos, son denunciados. Así que nosotros atajamos los goles. Yo siempre digo que el trabajador social es la pieza principal del quehacer administrativo. Sí. Y de la atención del paciente.
Bueno, eso también. ¿Ves? Nosotros no podemos ser... Ojalá. Eso está en la ley. En la ley provincial está que podamos ser independientes, no depender solo del Estado, no trabajar solo en el Estado. Podemos trabajar en mutuales, podemos trabajar, no sé, en otro lugar que no sea el Estado, para ser más libres. Si no, pasa esto que te estoy diciendo: estás siempre bajo el régimen de ellos. Sí, siempre, sí. Y ahí, si vos te comunicás con otros trabajadores sociales que están en los centros de salud... Te digo, ¿sabés por qué yo me fui de los centros de salud? ¿Querés saber? Uno, porque no hay valoración. Segundo, porque no tenés lugar. Mentira que te van a dar lugar, porque son cuatro o cinco consultorios. Viene el médico, viene el ginecólogo, viene la nutricionista, viene el psicólogo, no sé qué, y vos no tenés lugar. Yo no tuve lugar. A veces estaba esperando en la cocina que me llegue el paciente. A veces no es el paciente que te llega a chorrera, como al médico; son aislados, de vez en cuando, a veces espontáneos: alguien viene llorando, alguien viene lastimado. Bueno, uno interviene, pero eso es lo que no valoran, porque el trabajo nuestro no es una chorrera. Es un trabajo de calidad, de seguimiento, es un trabajo donde vos le ponés las ganas humanas; o sea, le ponés, más allá de la técnica, el sentido común y el oído. Porque muchos profesionales se han olvidado de escuchar al paciente, de escuchar a la persona. No hay escucha porque están todos apurados: que ya viene, pase el que sigue, pase el que sigue, y el que sigue, y el que sigue, y por ahí todavía no terminó de relatar lo que le pasa. Te das cuenta, y te lo pasan a vos.
Sí, el desborde.
Sí, el desborde. Ahora, en este momento, la gente está... no loca psiquiátrica, porque nada, nada se banca, nada. No sé, yo en algún momento... ¿Cómo es tu nombre?
Estrella.
Estrella, yo en algún momento pensé: ¿para qué?, ¿por qué habré estudiado esta carrera? No es que me arrepiento, sino que es muy complejo, porque juegan tus valores, los valores del otro. Decir: bueno, lo que es normal para el otro, para vos no es normal. Por supuesto, tenés que aceptar la realidad del otro, porque, hablando de la realidad, sabemos muy bien, teóricamente sabemos, que hay distintas realidades, no hay una sola realidad, sí. Entonces, aceptar eso y encaminarlo en su realidad. Eso es lo que te cuesta entender, lo que te cuesta. Y bueno, pero, a ver, sacarse un poco los prejuicios, y tenés que seguir con la persona como venía, pero un poco mejorarle, allanarle el camino, nada más, para que esa persona pueda salir de esa situación, de la cual no puede ver el horizonte claro.
Me sirve para pensar un trabajador social en Tierra del Fuego.
Y acá, encima, viste, las condiciones ambientales, la gente donde vamos a hacer los domicilios: gente de bajos recursos, gente que se ha empobrecido, gente que no tiene cobertura. También están los vivos, ¿eh? Los falsos pobres, también están los falsos pobres, te digo. Y el que necesita generalmente no llega a pedir porque no sabe, le da vergüenza. Ese es el honesto. Pero el sinvergüenza va porque quiere, quiere, quiere, quiere. Teniendo, sí, aun teniendo, pide, porque es un derecho. ¿Eh? Bueno.